Todo lo que has logrado hasta ahora es fruto del continuo esfuerzo y sacrificio, todo con miras a que tu empresa, tu familia y tú mismo puedan dar ese paso de tranquilidad que tanto buscan millones de personas. Pero, ¿cuánto durará eso?

Una corriente de la filosofía describe al humano como un ser en continuo trayecto. Entiéndase que estar en “trayecto” significa un camino concreto, adjunto a una tradición, a un tiempo y a un espacio vivido. Por eso, según la filosofía, la identidad humana es móvil. 

Es justo en ese andar de la vida que se puede decir que nada se detiene, todo fluye ya sea positivo o negativo. Bajo esa idea es que en la actualidad las personas buscan ese sentido de seguridad que les permita, aunque suene imposible, adelantarse al futuro.

La decisión de compra de una casa

Uno de esos esfuerzos por adelantarse al futuro recae, muchas veces, en la compra de un patrimonio, pero ¿por qué se buscaría eso en específico?

Piénsalo bien, la era de la tecnología trajo al ser humano un mundo de oportunidades, pero también convirtió casi todo en materia desechable. 

Comprar un celular es el mejor ejemplo; puedes ahorrar todo un año para tener el celular más nuevo y caro, pero una vez que lo adquiriste, este no hace otra cosa que devaluarse hasta que salga una nueva versión ¡en solo dos meses!

Pero no todo ha seguido esa lógica y las propiedades son el mejor ejemplo. ¿Te imaginas rentando toda tu vida? Muchas personas se lo han planteado y el 99.9% seguramente han llegado a la misma conclusión: “debo hacerme de un patrimonio”. 

Claro que esa decisión no es fácil y seguramente no todos puedan cumplirla de inmediato, pero eso no borra la idea de millones de personas de perseguir esa meta que les ayude a tener seguridad de aquí al final del camino. 

Con todo eso se puede decir que invertir en bienes raíces es una gran idea pensando en el futuro al que se quiere llegar. 

La decisión de adquirir un seguro de vida

Ya tocamos un punto tangible de esa seguridad que busca el ser humano en su vida. Una propiedad es algo que puedes ver, tocar o habitar, pero ¿qué pasa con algo un tanto intangible?

El mejor ejemplo de esto es la figura del llamado seguro de vida. Con este tipo de seguridad existe un problema un tanto peculiar y para exponerlo veamos una cifra en México:

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), solo 15.8% de la Población Económicamente Activa (PEA) en México tiene un seguro de vida, esto a pesar de tratarse de un instrumento financiero que protege a la familia de quien lo contrata en caso de fallecimiento o discapacidad. 

¿Si es tan bueno, por qué los mexicanos no lo contemplan? Para explicar esto podemos usar esa idea de intangibilidad. Imagina que en el trayecto de tu vida todo va bien, la empresa va mejor que nunca, tu familia está unida y ya tienes la seguridad de un hogar, pero enfermas. 

Una enfermedad podría ser ese parteaguas no solo entre la vida y la muerte, sino de romper por completo esa seguridad que tanto te esforzaste en alcanzar. El problema es que solo cuando se necesita, un seguro de vida pasa a ser la prioridad, pero mientras al ser algo que no vemos y no disfrutamos de forma inmediata, muchas personas prefieren no contemplarlo.  

Recuerda que la vida cotidiana nos expone a situaciones de riesgo que pueden afectar fuertemente por completo el equilibrio de nuestra vida. Al igual que el ejemplo, un día cualquiera una enfermedad puede destruir todo por lo que has trabajado.

Situaciones como la invalidez o el fallecimiento pueden destruir el patrimonio que tanto te costó forjar para tu familia; por eso es importante contar con un seguro de vida empresarial que proteja tu negocio y a tus seres queridos cuando tú ya no puedas hacerlo.  

Claro que como todo, no se trata de una decisión fácil, pero puedes acercarte a instituciones como Konfío para cotizar y tomar una decisión bien informada. Recuerda, el ser humano siempre está en movimiento y los problemas no son un freno, son solo una decisión que nos permite cambiar la dirección de nuestras vidas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar